Tomás Bringas, el artista del mes

IMAC recuerda al grabador y escultor duranguense nacido un día como hoy

El Instituto Municipal del Arte y la Cultura (IMAC), a más de un año de su partida, tiene memoria del grabador, escultor, maestro e impresor nacido el 7 de marzo de 1961 en Santiago Papasquiaro, permanece más vivo que nunca a través de cada una de sus obras y generaciones forjadas en su labor como docente.

El maestro Tomás Castro Bringas estudió en la Escuela de Pintura Escultura y Artesanías (EPEA) de la UJED cursó una licenciatura en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas por la Universidad Nacional Autónoma de México, aunque el grabado fue uno de sus máximos gustos.

Castro Bringas desde 2011 hasta antes de su muerte, impartió diversas materias dentro de la litografía, el grabado, el dibujo y la fotografía, con lo que contribuyó a forjar numerosos artistas plásticos y visuales en la entidad.

Durango cuenta con un alto nivel de diseño, en gran parte se debe a la enseñanza del Mtro. Bringas, quien durante el transcurso del tiempo dejó enseñanzas en la escuela en buen sentido, subrayando que él no dio clases de grabado en la EPEA sino de fotografía y montaje, sin embargo fue fundador de talleres.

‘Perro Bravo’ es uno de esos talleres antes mencionado, fue en este donde Bringas trabajó sin límites, “Sotol, la magia del desierto líquido” fue uno de los últimos trabajos que pueden apreciarse en este libro.

Uno de las personas que trabajó a lado de Bringas fue Torres, quien siempre lo ha reconocido como un inventor y constructor, un forjador de nuevas generaciones, un artista contemporáneo de igual manera alguien que podía permitirse jugar, experimentar con los contenidos y quien dejó huella imborrable en la gráfica duranguense.

El estilo y la identidad cultural, su independencia, libertad además de disfrutar y amar el arte son palabras que definen al Mtro. Bringas, hombre que dejó un legado, que en palabras de Alberto Espino, son tesoros aún por investigar, por descubrir, por leer y por reeditar.

Durango es sin duda tierra de hombres y mujeres con gran amor y pasión por el arte, pero fue Tomás Bringas quien destacó quien permanece más vivo que nunca. Bringas, el ángel de la gráfica duranguense.